Finalmente fui arrastrada por mi cabello de oro y atrapada en una prisión rocosa.
Día por día este sueño viene a mí. Así que este sueño debe haber sido real.
Nací en un horno, fui hecha de acero.
No tengo alma, ni esas cosas que llaman amigos, no lo entiendo.
Las personas a las que llamo mi padre, mi madre, no las entiendo.
Pero hay una cosa.
Solo cuando me corto, solo cuando veo el rojo fluir de mi sangre, puedo volver a ser humana.
No tengo emociones.
No son importantes para mí, así que un día las alejé a todas.
Escogeré un amo y me convertiré en su sirvienta,
Arrodillarme ante él, ser abusada y azotada, desdeñada,
Así es como quiero vivir.
Eso es importante para nosotras.
Ojos de cristal amatista
Atrapada en las sombras por largas pestañas oscuras.
Labios perfectamente carmesí.
Unos bloomers para proteger nuestros castigos
Para corregir nuestros cuerpos, un corsé.
Como un florero de rosas,
Vestidos con capas y capas de volados.
Vendajes para las heridas más profundas.
Libros, donde estas desilusiones nacieron. Sadismo...
Una linda y pequeña muñeca inhumana.
Una vela y un candelabro.
Ellos señalan con sus dedos y ríen, con mucha gente,
Aquellos que me amen simplemente un poco.
Juguetear con las tiesas muñecas articuladas.
Los ositos Teddy de los cuales las virutas vuelan.
Y solo una cosa con la cual mirar a través de la realidad, un espejo.
Puede que algún día nos enamoremos.
Y en ese momento, puede que nos volvamos humanos.
Pero mientras pasa eso, debemos revelar.
Este mundo lleno de culpas
Pero esas niñas jóvenes que sueñan, hasta que ellas conozcan el día deberán crecer,
Son pequeñas como esos libros de dibujos.